Cuentacuentos: la mujer que salió del pantano

28.1.15

Cuentacuentos: la mujer que salió del pantano




El pantano hablaba con nosotros, nos interpelaba a través de los objetos que vomitaba a la superficie: recuerdos de un pasado con grandes casas de campo, niños felices con sus juguetes, y muchos autos. Para el culto de la Última Luz, la presión de tanto pasado era inconveniente, y periódicamente se quemaba todo lo que apareciera flotando. Pero con una persona no se podría hacer lo mismo tan fácilmente.

Whisper, el "elegido" de 12 años del culto de la Última Luz, que gobernaba El Escorial, despertó con las noticias que los chicos del asentamiento llevaban por los islotes: una mujer, viva, había emergido del pantano esa mañana frente al taller de Sun. Al pobre mecánico eso le bastó para perder el resto de su cordura, y había despertado a todos proclamando que el pantano le había regalado una esposa nueva. La tenía en su casa y la había llamado Stars. No pocos del escorial rodeaban la zona, pidiendo bendiciones a la estrella del pantano, como la llamaban.


Whisper no perdió tiempo y se apersonó en el taller de Sun. Su voz, inquietante por los efectos podía generar en las personas, bastó para mover a las lágrimas y explosiones de culpa a la pequeña multitud allí presente. Aliviado por saber que aún mantenía su poder sobre ellos, y cubierto de regalos, se adelantó para encontrarse con un Sun loquísimo que le cerró la puerta, a Él, porque la "estrella del pantano" estaba agotada y necesitaba descansar. El intercambio verbal fue muy tenso, y habría llegado a peores de no ser por Amy, la sanadora el Escorial, quien intervino y logró un compromiso. Entraría ella, y no Whisper, a observar y hablar con Stars.

La mujer parecía realmente venida del pasado: su forma de hablar, de mirar y moverse, no era la misma que la de nadie allí. Y había además un destello de inteligencia... no, ella no se creía nada de esa locura de la estrella del pantano. Incluso actuaba con recelo respecto de Sun, pero se aprovechaba de la situación con algún fin. En un descuido del mecánico, pudieron tener un intercambio real, y quedaron en encontrarse a la noche fuera de su casa para hablar más libremente.

"Necesito ayuda para salir de aquí", dijo Stars, muy decidida. A pesar de todos los intentos por interrogarla, no pudieron sacarle demasiada información: no recordaba nada de su origen, pero sabía que debía ir a una planta nuclear abandonada en el norte, en zona de mutantes, a un bunker localizado cerca de allí. Aunque tampoco les dijo para qué. Amy y Sanders (otra persona venida del pasado) no parecían tener mucho para ganar en ese trato, pero al menos tenían una oportunidad para conocer a Stars, y saber qué se traía.

Así que, en una de las pocas lanchas del lugar, partieron en secreto rumbo al norte. Whisper sabía de ello, pero en sus planes era mejor que Stars dejara El Escorial, a seguir teniendo que sufrir un desafío a su autoridad. Además, confiaba en Amy y sus intenciones. La lancha se fue acercando gradualmente a una gran estructura gris, en razonablemente buen estado. Y a algunos cientos de metros, una puerta circular con un panel de seguridad, que Stars burló cómodamente.

Lo que siguió sucedió en unos pocos minutos, pero dejaría sus marcas por mucho tiempo. Varios mutantes empezaron a atacar al grupo: hombres árbol, seres con garras afiladas o con piel endurecida y porosa, similar al coral, mantuvieron ocupados a Amy y Sanders. Los pasos rápidos de Stars alejándose por los túneles apenas fueron percibidos por ellos, pero luego de deshacerse de los mutantes algunas visiones, desde los márgenes de su percepción, hicieron presión por entrar al cerebro de Amy: Stars, encendiendo una máquina; Stars, un engranaje más en un dispositivo gigantesco. Sanders corrió y corrió por los pasillos de suelo de metal. Acribilló a balazos a Stars, pero no después de que ella activara una extraña máquina. ¿Qué efecto tendría ello sobre El Escorial, qué ocurría con ese pasado que pugnaba por resurgir?

Tal vez presintiendo todo aquello, Whisper había organizado una gran ceremonia para esa noche. A la fuerza, su culto convocó a todo El Escorial, y él habló otra vez, y sus palabras provocaron el mismo éxtasis de siempre: "Un gran peligro se acerca a nuestra comunidad, y para enfrentarlo debemos permanecer unidos. Es hora de volvernos fuertes, de dejar atrás la ruina y la decadencia. He averiguado qué significa "El Escorial", y se refiere a los restos, a la podredumbre. Nosotros no somos eso, sino que somos La Primera, la primera de muchas luces que iluminarán este mundo. Y ese será nuestro nuevo nombre, Primera".

Esto fue un extracto de la 5ta o 6ta sesión de nuestra campaña de Apocalypse World en curso. Seguramente haya una segunda parte del relato luego de que juguemos la última sesión, dentro de poco.

Y bien, espero que les haya gustado el post. ¡Nos vemos el viernes con una entrevista!

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